1-Cuando me muera quiero que me toquen cumbia cuenta la historia de Victor "el frente" Vital, un joven delincuente acribillado por la policia el 6 de Febrero de 1999, luego de cometer un robo con sus complices.
Su muerte originó un mito que repercute hasta el día de en las villas.
Su autor, Cristian Alarcón, nació en Chile en 1970 es licenciado en comunicación social y periodismo de la Universidad Nacional de la Plata. Estuvo a cargo de talleres y seminarios de crónica periodistica y dirigió colecciones de libro de ese género.
2- "El frente" Vital comenzó a robar a los doce años atraído por sus "amigos", en un contexto de marginalidad y problemas familares, sea como la ausencia de su madre por el trabajo o el abandono de su padre. El posterior retiro progresivo de el instituto escolar agravó la situación forjandolo a recurrir con mayor frecuencia a sus amistades del barrio.
En el barrio era considerado como Robin Hood ya que todo lo robado o parte era repartido entre sus vecinos, en una ocasión saqueó un camión de "La Serenisima".
A través de sus actos y la bondad posterior, logró ser un mito que se consagró luego de su muerte a los 17 años.
Durante el escape de un robo fue atrapado y acribillado un 6 de febrero de 1999.
3- "-¿Usted cree que los pibes sienten el riesgo cuando salen a robar?
-No sé si lo sienten o les gusta desafiarlo. Son chicos que no han asumido la responsabilidad que tendrian que tener en la calle. No ven el peligro que están viviendo en sus vidas. Se creen fuertes, que se van a llevar el mundo por delante y no puede ser. Yo pienso que de cinco años atrás a esta parte empezaron a robar a cualquier edad. Empezó la miseria. Diez años atrás quedaba muy mal que en una familia de ladrones los más chicos robaran, para eso estaban los adultos. Pero en lo últimos años la miseria es atroz, y para colmo la policía cada vez es más dañina. Ademas vino esta época mala de la droga y esta junta de los pibes allá abajo, en la esquina, siempre drogándose. Empezaron con pastillas y porquerías. Primero eran los grandes que se drogaban, después los chicos más chicos. Con estas pastillas pierden la noción de todo. Los enloquecen."
4- Sabina Sotello: Es la madre de “el Frente”. Trabaja como guardia de seguridad en un supermercado. Sabina reniega de las andanzas de Víctor, de sus robos. En muchas ocasiones ella misma lo denuncia a la policía. Alarcón se vuelve parte de la vida cotidiana de Sabina, sus encuentros que comienzan como entrevistas de investigación, crecen hasta volverse una relación desde el cariño y la preocupación por la memoria del Frente.
Marga: Es la abuela del Frente. Alarcón le dedica todo un capítulo a su magia Mai umbanda. Así se descubre como la umbanda atraviesa todo el barrio, son muchos los que recurren a la Mai para pedidos varios.
Matilde: Es la madre de Javier, Manuel, Simón, Miranda y Daniel. Quien se acostumbra a denunciar a sus hijos.
Pato: Es el hermano del Frente, que trabaja como supervisor de un supermercado.
Simón: Es el hijo de Matilde. Simón también delinque. En la descripción física que propone Alarcón lo descubrimos flaco, ojos verdes, parecido a Elvis Presley. Era amigo del Frente.
Chaías: También delinque. Chaías tuvo dos hijos con María, ex novia del Frente. Ladrón con ciertos códigos. En su descripción física lo descubrimos flaco, con pelos de carpincho, gomina. El mismo estilo del frente: ropa bien planchada, zapatillas de marca, cadenas de oro, pulsera y reloj.
Mauro: Es un viejo ladrón que tuvo la tarea de enseñarle al Frente los códigos del robo. Padece HIV. Mauro es rubio, atractivo. Se movía muy bien en el ámbito carcelario. En su relato por parte de su novia Nadie también se lo conoce como mujeriego.
4- Sabina Sotello: Es la madre de “el Frente”. Trabaja como guardia de seguridad en un supermercado. Sabina reniega de las andanzas de Víctor, de sus robos. En muchas ocasiones ella misma lo denuncia a la policía. Alarcón se vuelve parte de la vida cotidiana de Sabina, sus encuentros que comienzan como entrevistas de investigación, crecen hasta volverse una relación desde el cariño y la preocupación por la memoria del Frente.
Marga: Es la abuela del Frente. Alarcón le dedica todo un capítulo a su magia Mai umbanda. Así se descubre como la umbanda atraviesa todo el barrio, son muchos los que recurren a la Mai para pedidos varios.
Matilde: Es la madre de Javier, Manuel, Simón, Miranda y Daniel. Quien se acostumbra a denunciar a sus hijos.
Pato: Es el hermano del Frente, que trabaja como supervisor de un supermercado.
Simón: Es el hijo de Matilde. Simón también delinque. En la descripción física que propone Alarcón lo descubrimos flaco, ojos verdes, parecido a Elvis Presley. Era amigo del Frente.
Chaías: También delinque. Chaías tuvo dos hijos con María, ex novia del Frente. Ladrón con ciertos códigos. En su descripción física lo descubrimos flaco, con pelos de carpincho, gomina. El mismo estilo del frente: ropa bien planchada, zapatillas de marca, cadenas de oro, pulsera y reloj.
Mauro: Es un viejo ladrón que tuvo la tarea de enseñarle al Frente los códigos del robo. Padece HIV. Mauro es rubio, atractivo. Se movía muy bien en el ámbito carcelario. En su relato por parte de su novia Nadie también se lo conoce como mujeriego.
5- El mito de "el frente" nace luego que los que salían a robar fuesen protegidos por éste, una creencia que se expandió cuando hechos inexplicables como muertes inevitables fueran milagrosamente impedidas.
Los seguidores de Victor para demostrar devoción se tatuaban cinco puntos, que significan la venganza jurada a los policias por cada amigo delicuente que es asesinado.
6- Al morir "el Frente" se abandonaron los códigos en la actividad delictiva, la violencia creció y no existía bondad ni siquiera entre ellos. Pocos eran los que aún protegían y respetaban a Sabina, la madre de Víctor, quien por su parte les aconsejaba torcer su destino.
7 - Los sapitos: bandas de lo que en la villa llaman “ratas” o “rastreros”, pibes que sacados por las pastillas roban en el mismo lugar donde viven.
El tripa: líder de la villa, personaje al que los chicos ladrones llaman “rata”, pero una rata con mucho más poder que los sapitos, pibes de generación posterior, sin la protección con la que El Tripa siempre conto. Él era un transa amigo de la policía y un ejemplar del odio de la villa por hacer exhibición del poder que le otorgaba la impunidad. El Tripa era la antítesis del Frente Vidal.
Los chanos: el grupo de pibes que defendía al Tripa.
Los toritos: Los Toritos siempre fueron transas y a los transas no se les tiene ningún respeto. Ellos que podrían hacer la plata robando, poniendo caño, se quedan ahí vendiendo porquería que le arruina la vida a la gente.
7 - Los sapitos: bandas de lo que en la villa llaman “ratas” o “rastreros”, pibes que sacados por las pastillas roban en el mismo lugar donde viven.
El tripa: líder de la villa, personaje al que los chicos ladrones llaman “rata”, pero una rata con mucho más poder que los sapitos, pibes de generación posterior, sin la protección con la que El Tripa siempre conto. Él era un transa amigo de la policía y un ejemplar del odio de la villa por hacer exhibición del poder que le otorgaba la impunidad. El Tripa era la antítesis del Frente Vidal.
Los chanos: el grupo de pibes que defendía al Tripa.
Los toritos: Los Toritos siempre fueron transas y a los transas no se les tiene ningún respeto. Ellos que podrían hacer la plata robando, poniendo caño, se quedan ahí vendiendo porquería que le arruina la vida a la gente.
8- El rol de la policía era casi nulo, salvo por la intervención poco frecuente en las villas para perseguir a un ladrón que a veces terminaban, por el abuso de su poder, en gatillo fácil.
La justicia no actuó como debía, su presencia era escasa o incompetente en los pocos casos que reconocía.
El estado no brindó las medidas necesarias para evitar la deserción de jóvenes en las escuelas. No brindó políticas para cambiar el destino de las personas que viven en la marginalidad de la villa, no hubo un acercamiento a sus necesidades.
9- ¿Cómo fue el después de la muerte del "Frente Vital"?
¿ Por qué los códigos en las villas se perdieron?
¿ Qué enseñanza les dejó Vital a los jóvenes?
10- La convivencia en las villas se fue tornando cada vez mas violenta, al perderse el respeto entre la comunidad por parte de los ladrones. En la época de Víctor se robaban en otros barrios y villas. Sin embargo, ésta situación ya no se respeto. Por lo tanto, la inseguridad creció, y con eso el temor de los vecinos especialmente porque sus hijos debían crecer en medio de tiroteos y miedo.
11- Lucía Cerdán: el libro me pareció muy interesante y sobre todo en la actualidad llena de prejuicios y violencia en la que vive el país. Es un libro para reflexionar e intentar entender los distintos contextos sociales que conviven en la sociedad, sin tener una mirada crítica.
Sofía Cobos: considero interesante el punto de vista que aporta el libro sobre los "pibes chorros", sobre todo en la actualidad cuando existen tantos prejuicios sobre ellos. También me gusta la manera de relatar la investigación que lleva el autor, como consigue los distintos testimonios, de su familia, sus amigos, su mentor y todos aquellos que conocian a Victor, para poder rehacer su vida y como ocurrió su muerte.
Macarena Tapia: el libro me pareció interesante ya que narra un hecho puntual real que tuvo gran impacto en la vida de varias generaciones de jóvenes delincuentes, tuvo repercusiones mediáticas importantes que generaron opiniones opuestas. El trabajo en el libro es considerablemente destacable teniendo en cuenta de la cantidad de horas que se tomaron en la recolección de datos en las entrevistas, testimonios y la manera de encontrar a cada entrevistado y relacionar cada historia con la de "el Frente".
Lautaro Altamirano: me pareció y me parece un buen libro para entender el entorno villero, sus vivencias, su realidad. Otra mirada a la cuestión de la inseguridad y como la misma gente de la villa percibe el tema.
Lucía Dozo: Minucioso, con una mirada desencarnada que llega hasta las entrañas de los retratados, Alarcón nos regala una novela fundamental para entender, aunque sea nomás por esos instantes de compulsiva adicción que se suceden hoja tras hoja, la existencia de un mundo en los márgenes al que ningún alma sensible puede sentirse ajeno.
Lucía Dozo: Minucioso, con una mirada desencarnada que llega hasta las entrañas de los retratados, Alarcón nos regala una novela fundamental para entender, aunque sea nomás por esos instantes de compulsiva adicción que se suceden hoja tras hoja, la existencia de un mundo en los márgenes al que ningún alma sensible puede sentirse ajeno.
buen registro y observación. buen trabajo
ResponderEliminar