viernes, 28 de noviembre de 2014

Detrás de la cortina: Mujer, medios y criminalización



La criminalización mediática de género se basa en estereotipos que, a su vez, parten de prejuicios socioculturales, y que muchas veces los medios acentúan siguiendo una lógica mercantil. Sobre esta problemática se centró el diálogo con la periodista de “Rosario 12” Sonia Tessa.    




Por Lucía Dozo

“¡Es que a las mujeres nos cuesta tanto esto! ¡Nos cuesta tanto la vida! Nuestra exagerada sensibilidad, el mundo complicado que nos envuelve, la desconfianza sistematizada del ambiente, aquella terrible y permanente presencia «del sexo» en toda cosa que la mujer hace para el público, todo contribuye a aplastarnos. «Es una cínica», dice uno. «Es una histérica», dice otro. Alguna voz aislada dice quedamente: «Es una heroína»” Alfonsina Storni

Buscar cada vez un escándalo mayor, cada vez una forma más espectacular de presentar la información, por el efecto narcotizante de la sucesión de noticias, esa parece ser la lógica mercantil que se les imprime a los medios. El acento parece hoy posarse sobre la búsqueda del impacto, como si un tratamiento comprometido de la información ahuyentase a la audiencia.
“La forma en que se reproducen estereotipos sexistas va de la mano de ese marketing mediático, como si editores, periodistas y dueños de medios se escudaran detrás de aquel “es lo que vende” – señala Sonia Tessa de manera enérgica – pero la criminalización mediática más que a intereses económicos y políticos, creo que responde a una cosmovisión, la del patriarcado, que claro que es útil para reforzar cierta organización política y económica (por ejemplo, la "gratuidad" del trabajo doméstico) pero tiene profundas bases culturales operantes, tanto en periodistas como en la organización de los medios.”
Tessa plantea una dinámica circular, esos discursos que conquistan mayor consumo mediático, lo logran porque responden a un sistema de valores (más allá de todo lo que se haya avanzado en términos de derechos, con sus contradicciones y retrocesos), que esta sociedad reconoce como “natural”: mujeres castas y abnegadas, mujer como sinónimo de madre. Visto de esta manera, ante determinada vestimenta, está puesto en duda su derecho a decir que no, y ante su éxito, siempre se duda sobre las formas en las que obtuvo sus logros.
Sobre la instalación mediática de la falsa idea de la “víctima merecedora de castigo”, Tessa recuerda un caso emblemático acontecido hace unos 25 años: el del crimen de Alicia Muñiz. Señala: “Todavía recuerdo cómo se culpaba a Alicia Muñiz por "lo que le había hecho" a Monzón, que la mató (primero la ahorcó y luego la tiró por el balcón). En general, la sospecha está puesta sobre las mujeres. En estas épocas de canales de noticias que emiten las 24 horas, se escuchan muchas barbaridades, muchos prejuicios que salen casi sin filtro de conductores/as porque tienen que llenar espacios, entonces expresan más sus prejuicios que informaciones. Siempre, en general, si la mujer no demuestra una conducta "intachable" (según los cánones del patriarcado) es sospechada de merecer el "castigo" que sufrió. Esa construcción de la víctima tiene que ver con una tradición social también, en la que vale la eliminación del otro. Y si es otra, esa eliminación tiene toda una tradición, desde las brujas, las adúlteras que todavía se lapidan en Medio Oriente, hasta la reclusión que muchas mujeres sufrieron por rebelarse ante los mandatos”.
Aunque la legislación vigente de medios audiovisuales reconoce al público como sujeto de derechos (en un intento por disolver a la televisión como negocio, y resituarla a su función de servicio), quienes conducen y trabajan en los medios parecen ignorarlo, cegados por la premisa de tener más rating, vender más, crear productos meramente comerciales. La criminalización mediática acusa y condena, y por sobre todo, excluye. La reproducción de estereotipos estigmatizantes en los medios buscan mantener a la mujer al margen de la escena, de una realidad rica y compleja, de la cual es actriz, partícipe y heroína. 

Fuente: Licenciada en Comunicación Social, periodista y editora en Rosario 12, Sonia Tessa

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