Miguel “El loco” Macri
construyó un paseo peatonal poniendo fin a un basural. Su propósito
es buscar recobrar el sentido colectivo de la vereda.
Miguel Macri trabajaba como
cualquier día en la droguería de su papá. De repente, un cliente
llegó, y se quejó porque el basural de la esquina, le impedía
estacionar su auto. En ese momento, él supo que algo tenía que
hacer.
Ese basural estaba desde hacía mucho tiempo, y no sólo se arrojaba basura, al ser una zona roja, hasta se mantenían relaciones sexuales allí.Sin embargo, frente a tantas quejas de los vecinos y comerciantes, poco se hacía por revertir tal situación. Todos esperaban una solución, y debía venir desde la municipalidad.
Ese basural estaba desde hacía mucho tiempo, y no sólo se arrojaba basura, al ser una zona roja, hasta se mantenían relaciones sexuales allí.Sin embargo, frente a tantas quejas de los vecinos y comerciantes, poco se hacía por revertir tal situación. Todos esperaban una solución, y debía venir desde la municipalidad.
Pero, Miguel no se quedó
cruzado de brazos. Se dedicó a limpiar, y se las rebuscó para
conseguir un banquito. Luego, El loco plantó un olivo. Y por último,
pintó,y agregó frases y estampitas. El lugar fue bautizado como su
perro callejero, el Roña.
Miguel habla de las buenas
ondas, y que gracias a ellas, no hay imposibles. Y a pesar, de la
escasa ayuda que recibió, sin contar la poca confianza en que su
espacio durara sin daños, él confió en si mismo, en el mensaje que
buscaba trasmitir.
El tiempo le dió la razón.
Su espacio siempre fue respetado, incluso por las noches. Los vecinos
se fueron acercando, y le sugirieron ideas. Una de ellas, fue la
concretada biblioteca móvil. De a poco, se logró el fin. Recuperar
el valor colectivo, acrecentar la solidaridad de los vecinos con su
barrio. Y aunque la tarea recién comienza, Macri nota como quienés
antes se cruzaban con los auriculares por delante suyo, hoy
entrecruzan algunas palabras.
Miguel “ El loco” Macri
enseñó una gran lección. No espero sentado la solución. Pusó un
alto a la contaminación. Trabajo en un proyecto, en el cual nadie
tenia confianza. Y lo logró, así como es un espacio abierto para
todos, él respeto hasta sus religiones. Por su parte, los vecinos
hoy respetan ese espacio. No caben dudas, que la ciudad necesita más
gente como Miguel, un protector del planeta,
un protector de animales, una persona que actúe.
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