martes, 11 de noviembre de 2014

Los estigmas de la Criminalización Mediática

Las comunicadoras sociales, Lucila Rosenberg y María Chiponi brindaron una charla sobre criminalización medíática. El debate giró en torno a los disputas ideólogicas de los medios, los estereotipos de las victimas del fenómeno y el tratamiento de las noticias.

El pasado 3 de noviembre, la cátedra de Redacción II recibió a las licenciadas en Comunicación Social, María Chiponi y Lucila Rosenberg, quienés abordaron el tema de la criminalización mediática actual. En conjunto, María y Lucila utilizaron el tema para su tesina, y desde entonces trabajan en la unidad penitenciaria N° 3 de la ciudad, en el taller de comunicación.






Para abordar el tema, el primer punto que se desarrolló fue la concepción que tenía cada uno sobre las palabras: Seguridad e Inseguridad. Según los compañeros, las palabras seguridad e inseguridad tenían diversos significados. Hay quiénes lo relacionaron con el autoestima, con su cuerpo , y desde luego con la actualidad que atravesamos.

Al abordar, el tema cotidiano que denotan tales palabras, María remitió: “Llegamos a pensar en que no nos gusta la cara de alguien”. Y que tal sensación correspondían a los estereotipos que se han creado en nuestra sociedad, el famoso estereotipo del “pibe chorro”, el mismo que intranquiliza a las personas en su caminar habitual.

Hubo compañeros que afirmaron que son ellos quiénes deciden vestirse de tal forma, de utilizar esos cortes de pelos, o algún que otro piercing. Pero, las comunicadoras explicaron que ellos buscan crear una identidad. Al vestirse así, éstos jóvenes forjan lazos que los relacionan con el lugar de donde provienen. Y justamente, de ahi luego proviene el estereotipo. Entonces, la pregunta fue ¿ De dónde extrajimos eso? Sin dudas, de ciertos medios que consumimos. En donde el discurso que llevan a cabo sobre la temática seguridad/inseguridad nos ofrece como delicuente al “pibe chorro” y salva a otros, como el ejemplo citado por Maria, el señor Cavallo. Además, se  tienen en cuenta las disputas ideológicas que están presentes, y de alguna manera justifica aquello que es expuesto. 
 
Frente al accionar de los medios, ambas concordaron en la necesidad de plantear un debate serio. Y explicaron que los medios tienen culpa en materializar la información, y por eso analizaron el caso Melina. Donde en las tapas de los diarios, se brindaba el contexto de la víctima: una familia desarmada, estudios incompletos, pasar mucho tiempo en la calle, salir a bailar con amigos, poco control de los padres. Luego, Maria concluyó que la primera impresión que deja el leer esa nota, es el hecho de ¡Qué bien que la mataron!, "Se lo merecía", o "algo habrá hecho". Es decir, un tratamiento de la noticia muy pobre. 
 
Al hablar del tratamiento de la noticia, las investigadoras explicaron cómo se lleva a cabo. Primero, el hecho de que es una fuente policial, quién emite la información, y por lo tanto la comprobación de lo que se dice es posterior. Y segundo, el lenguaje que usan los medios. Donde se utiliza palabras propias de criminología para dar seguridad a lo que se enuncia, sin saber de que se trata esta ciencia.

En sintesís, como futuros comunicadores sociales y teniendo el cuenta el peso que tienen los medios de comunicación en la sociedad, nuestra tarea es abrir un debate serio, donde no decaigan los peores prejuicios sobre victimas y/o inocentes, y en donde priorizemos el excelente trato de información

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