viernes, 14 de noviembre de 2014

No soy periodista, soy comunicador


Todo comenzó en cuarto año, en la recta final de la secundaria con un ¿qué vas a estudiar?. Los que no trabajaban, estudiaban. Ahí fue el inicio de la incertidumbre cuando mencionaba que estudiaría Comunicación Social y la misma reacción, una y otra vez se repetía la misma frase “Es como periodismo pero más amplio” y ni siquiera yo sabía lo que era un comunicador social pero sí sé que es diferente a ser periodista. Es mucho más que un periodista.


Un comunicador sabe de muchas cosas, desde investigaciones científicas hasta el rating de Lanata, desde las guerras de Medio Oriente hasta qué dice el Papa sobre navidad, analiza el funcionamiento de Whatsapp y la influencia de Facebook en la sociedad. Estudiamos la comunicación entre personas y entre máquinas, llegamos a mencionar  la comunicación entre pájaros.

Sabemos de antropología, teoría política, economía, sociología, historia, psicología y psicoanálisis pero no somos antropólogos, políticos, economistas sociólogos, historiadores, psicólogos y psicoanalistas. Tenemos espíritu crítico frente a cada hecho, discutimos y dudamos de todo.

Más allá de lo académico, muchos nos tildan de extrovertidos, de  “ lanzados”, que hablamos demasiado, no todos son así pero amamos comunicar, buscamos tener una mente abierta a miles de posibilidades e ideas.

Somos constructores de una realidad, traductores de un universo complejo, estamos siempre conectados en un mundo cada vez más fragmentado, somos un torbellino de informaciones por procesar y esa es nuestra función. Y somos defensores de la verdad ante todo

Somos comunicadores sociales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario